Geely EX5 Pro: el SUV eléctrico que te obliga a replantear todo lo que sabés de un auto chino

Por Bernabé Crespi | monoblog.com.ar
Geely. Un nombre que para muchos no dice nada todavía. Pero hay un dato que cambia la conversación: Geely es la empresa que compró Volvo en 2010, tiene participación en Lotus y co-desarrolla smart con Mercedes-Benz. Eso es lo que hay detrás del EX5 Pro, el SUV eléctrico que llegó a Argentina a 34.800 dólares y que probé durante semanas en condiciones reales.
Pergamino, Buenos Aires, caminos de tierra, autopista, ruta provincial y un viaje de más de 1.100 km entre ida y vuelta hasta Villa General Belgrano, en las sierras de Córdoba. Después de todo eso tengo una opinión formada. No es simple, pero es honesta. Como siempre.
El auto me lo dio @geely_zibo, la concesionaria oficial de Geely en Pergamino.
Diseño: presencia que no pasa desapercibida
El EX5 mide 4,61 metros de largo, 1,90 de ancho y 1,67 de alto. Proporciones de SUV mediano real, con líneas limpias y una trompa que llama la atención: capó pronunciado, ausencia de parrilla clásica — solo el logo centrado — y grupos ópticos full LED alargados. Tiene nervaduras laterales que generan volumen y sombra, y un portón trasero con una tira de luz que une ambos faros.
Lo que más llama la atención son los picaportes retráctiles que se despliegan automáticamente cuando la llave se acerca, encendiendo las luces de posición al recibirte. Al alejarte, el auto traba las puertas, pliega los espejos y se apaga solo. No hay botón de arranque: ponés la palanca en D y arrancás. Para apagarlo alcanza con bajarte.
Las ruedas son de 18 pulgadas con cubiertas Giti 225/55 R18 y un despeje de 173 mm.
Motor, aceleración y frenado
El EX5 Pro tiene un motor eléctrico de 160 kW, 214 CV y 320 Nm de torque. Tracción delantera, una sola velocidad.
Lo primero que te pasa cuando pisás el acelerador es que el auto simplemente sale. Sin ruido, sin drama, sin preparación. En modo Sport la respuesta es inmediata y contundente. El 0 a 100 se siente en el orden de los 7 segundos y la velocidad máxima está limitada a 174,8 km/h.
Un dato a tener en cuenta: el velocímetro no es exacto. Cuando el tablero marca 120 km/h, el GPS indica 116 km/h. Es algo a considerar si calibrás la velocidad por el display.
Los frenos tienen discos ventilados adelante y discos sólidos atrás. La frenada es firme, progresiva y sin perder la línea — muy buena para el peso del auto.
El freno regenerativo es uno de los puntos más interesantes del auto, especialmente en ruta con curvas. Manejando por las sierras de Córdoba lo comprobé de verdad: al levantar el pie en las contra curvas el auto frena solo, entrás más relajado y salís con energía recuperada. Es un golazo para manejar en caminos sinuosos. El auto tiene cuatro modos de regeneración: Auto, Bajo, Medio y Alto. El modo Auto no me funcionó bien — siempre terminé usando Medio o Alto. Lo que faltaría para llevar esto al siguiente nivel es el one-pedal: con ese modo podría frenar completamente sin tocar el pedal. No lo tiene, y se extraña.
Batería: el corazón del auto
La batería es LFP — litio ferrofosfato — de 60,22 kWh, integrada al chasis mediante tecnología Cell to Body. La química LFP tiene ventajas claras sobre las NMC convencionales que usan muchos otros eléctricos del mercado: más ciclos de carga, mayor seguridad ante impactos y temperatura, y podés cargarla al 100% sin problema — algo que con las NMC no es recomendable hacer habitualmente. Para el largo plazo, es una batería que da tranquilidad real.
La marca es Aegis Short Blade, la misma línea que Geely usa en sus modelos globales, con garantía de 8 años independiente de la garantía del vehículo.
Para la carga el auto acepta hasta 110 kW DC con conector CCS2 — el estándar europeo, compatible con la red pública argentina — y hasta 11 kW AC. El cargador de emergencia que incluye entrega 3,5 kW en toma de 20A, útil en un apuro pero no para uso cotidiano.
Los consumos reales medidos en Argentina: 20 kWh cada 100 km a 120 km/h y 30 kWh cada 100 km a 130 km/h. Esa diferencia cambia completamente la planificación de un viaje largo. El modo dinámico de autonomía es mucho más preciso que el estándar — siempre usá el modo dinámico, el estándar es demasiado optimista.
Comportamiento: ciudad, ruta y sierras
En ciudad el EX5 es sorprendentemente cómodo. La suspensión independiente McPherson adelante y multilink atrás filtra muy bien el asfalto roto, los pozos y los badenes sin transmitirle nada incómodo al habitáculo. El torque eléctrico entrega potencia instantánea desde parado, los arranques en semáforos son fluidos y la insonorización es muy buena — no escuchás ruidos del exterior ni transmisión de vibraciones al habitáculo. Para uso cotidiano en ciudad, el EX5 es un auto muy agradable.
En ruta con curvas el auto tiene otro comportamiento que me sorprendió positivamente. El peso de las baterías en el piso baja considerablemente el centro de gravedad, lo que hace que las curvas y contra curvas se manejen con mucha estabilidad y confianza. Para un SUV de este tamaño, la sensación es mejor de lo esperado. En las sierras de Córdoba el auto se maneja con mucha tranquilidad.
El torque instantáneo también es un golazo para los sobrepasos en rutas sinuosas donde el espacio es corto y el tiempo también. La reacción del motor eléctrico es inmediata — sin esperar que suba la revolución, sin demora. Eso da mucha seguridad en maniobras que en un naftero requieren más planificación.
La dirección eléctrica es blanda y directa — muy fácil en ciudad, con algo menos de feedback en ruta pero sin ser un problema.
La iluminación nocturna en ruta es muy buena. Los faros LED iluminan bien la calzada. Hay dos cosas a las que hay que acostumbrarse: las luces se encienden y regulan desde la pantalla táctil, y la altura de las luces bajas también se ajusta desde ahí. Funciona, pero no es lo más intuitivo. Las luces altas automáticas no están — hay que accionarlas manualmente. Sería un detalle que vale la pena incorporar.
Interior: calidad que no esperás a este precio
El habitáculo del EX5 Pro sorprende desde el primer momento. Plásticos blandos en todos los puntos de contacto, zonas acolchadas amplias, combinaciones con símil cuero y costuras bien terminadas. La calidad se siente por encima de lo esperado para este precio.
Los asientos delanteros tienen calefacción y ventilación de muy buena calidad — parecen asientos de un auto de categoría superior. El conductor tiene ajuste eléctrico que, combinado con el doble reglaje de la columna, hacen muy fácil encontrar la posición ideal.
El volante tiene un diseño plano arriba y abajo, similar al i-Cockpit de Peugeot, con botones reasignables desde la pantalla y cuero con costuras de buena terminación.
La pantalla táctil es de 15,4 pulgadas con resolución excelente y respuesta rápida. El tablero digital de 10,2 pulgadas tiene mucha información y es claro. Un punto importante: la página oficial argentina menciona HUD pero este modelo no lo trae. Hay que tenerlo en cuenta antes de la compra.
Apple CarPlay inalámbrico viene de serie y funciona bien. Android Auto existe como actualización OTA pero al momento de este test no estaba disponible en los modelos argentinos — vale consultarlo con el concesionario.
El sistema de audio viene anunciado con 16 parlantes — yo conté 11. Dicho eso, el sonido es notablemente bueno, mejor que el promedio del segmento.
Las plazas traseras son enormes. Piso plano sin túnel de transmisión, mucho espacio para piernas y cabeza, asientos de buena calidad que se reclinan. Cinco adultos viajan muy cómodos.
El Modo Camping reclina los asientos delanteros hasta hacer cama, mantiene el climatizador funcionando y sostiene el sistema hasta que la batería baja al 20%. Muy útil para viajes largos.
El baúl tiene 461 litros, trae rueda de auxilio de uso temporal — algo que pocos autos chinos incluyen — pero no trae cobertor ni lona. Lo que guardás queda a la vista.
Las ADAS: lo que hay que mejorar
Hay que decirlo con claridad porque es lo que más se nota cuando salís de la ciudad.
El EX5 Pro no tiene control de crucero adaptativo. Tiene crucero convencional — fijás la velocidad y listo — pero sin seguimiento del auto de adelante. Tampoco tiene mantenimiento de carril ni sensores de estacionamiento delanteros. Para un auto de 34.800 dólares en 2026, estas ausencias pesan — más aún cuando la batería de 60 kWh lo hace perfectamente capaz de hacer viajes largos. Lo que te frena no es la autonomía, es la falta de tecnología de asistencia para hacerlos cómodamente.
La versión MAX que se vende en Uruguay sí incluye estas funciones. En Argentina llegó la versión sin ellas, algo que esperamos que se corrija en futuras versiones.
El viaje a Villa General Belgrano
550 km desde Pergamino con dos paradas de carga planificadas. Shell Recharge en Marcos Juárez — 100 kW DC, $32.000 por 45 kWh — y EPEC en Villa María — 25 kW DC, gratuito. El viento en contra en el primer tramo subió el consumo a 30 kWh promedio y llegamos a Marcos Juárez con 9% de batería. Después de las dos cargas, llegamos a Villa General Belgrano con 20% de batería, sin tensión en el tramo final.
En el camino descubrí lo mejor del auto: el freno regenerativo en las curvas de las sierras, el torque para los sobrepasos en ruta sinuosa y la estabilidad que da el bajo centro de gravedad de las baterías. El EX5 en las sierras de Córdoba es un auto muy agradable de manejar.
Y el cierre del viaje tiene su propia historia: el Hotel Berna de Villa General Belgrano, el primer hotel con cargador eléctrico para autos de la villa, que genera su propia energía con paneles solares durante el día. Llegamos en eléctrico y nos cargaron con el sol de las sierras. Mejor final no podía tener.
De la mano de @geely_zibo, Pergamino.
Conclusión
El Geely EX5 Pro es un auto que te sorprende más de lo que esperás y te decepciona en cosas puntuales que no deberían faltar.
La calidad interior, el confort de marcha, el espacio, la batería LFP con 8 años de garantía, el comportamiento en curvas y el torque para los sobrepasos son genuinamente buenos — no para el precio, sino en términos absolutos. El viaje a Villa General Belgrano lo demostró: 550 km en condiciones reales, con viento en contra, dos paradas de carga y llegada con margen. Se puede hacer, y se hace bien si planificás.
Lo que falta son las ADAS. El crucero adaptativo, el mantenimiento de carril, los sensores delanteros — son cosas que autos más baratos ya traen de serie y que en un auto de este nivel y este precio no deberían ser opcionales. Y el HUD que figura en la web argentina y no viene en el auto es algo que hay que aclarar antes de firmar.
Como segundo auto para uso urbano y viajes ocasionales planificados, el EX5 Pro cierra muy bien. El costo operativo es notablemente más bajo que cualquier naftero del segmento y la experiencia de manejo en ciudad y en sierras es muy buena.
¿Lo compraría? Si lo usás para lo que fue diseñado — ciudad más algún viaje planificado — sí, sin dudarlo. Si buscás un único auto para hacer ruta frecuente sin pensar, todavía le falta tecnología.
La realidad es esa. Sin humo.
De la mano de @geely_zibo, Pergamino.














