Test Drive: JMEV Easy 3 — el 0km eléctrico más barato de Argentina

Al JMEV Easy 3 ya lo veníamos siguiendo de cerca. Hace unas semanas contamos el viaje a Rosario y la cuenta contra la nafta. Pero faltaba lo importante: subirnos en serio, manejarlo en ciudad y en ruta, y ver cómo se comporta en el uso real de todos los días.

Fuimos hasta Autos Digitales en Pergamino a buscarlo. Y la verdad, apenas arrancamos quedó clara una cosa: este auto no fue pensado para impresionar en una ficha técnica. Fue pensado para moverte por la ciudad gastando lo menos posible y lo mejor que lo vamos a tener varios meses para probarlo en detalle.

Hoy el JMEV Easy 3 puede ser el 0km más barato de Argentina. Y eso, más allá de cualquier romanticismo eléctrico, ya lo vuelve interesante.

Primeras impresiones

Antes de arrancar nos quedamos un rato mirándolo en el playón de Autos Digitales. La parrilla iluminada llama la atención apenas se pone el sol, con ese juego de luces que se prenden y apagan, y más de uno que pasaba caminando se frenó a mirarlo. Subirse es simple: puertas livianas, buena visibilidad desde el asiento del conductor y una posición de manejo un poco más alta que ayuda a leer el tránsito en las calles angostas del centro de Pergamino.

Motor, transmisión y frenado

El Easy 3 tiene un motor eléctrico síncrono delantero de 50 kW (68 CV) y 125 Nm de torque, con caja automática de una sola marcha y tracción delantera. La marca declara 4,5 segundos de 0 a 50 km/h, y la verdad es que en ciudad se siente. Es divertido de manejar: el torque eléctrico responde al instante y lo hace ágil para meterse en el tránsito, adelantar en una avenida o salir rápido de un semáforo. Nos recordó a un karting: compacto, directo y dinámico.

Tiene cuatro modos de manejo: Eco, Normal, Sport y One Pedal. El One Pedal es el que más nos gustó una vez que le agarrás la mano. Al levantar el pie del acelerador, el auto retiene y regenera energía, así que terminás manejando casi todo el tiempo con un solo pedal. Al principio cuesta acostumbrarse, pero después de unos días no querés volver al frenado tradicional. De paso, alarga la vida útil de las pastillas de freno.

Donde el Easy 3 se siente más limitado es en ruta. Es un auto pensado para ciudad, y a partir de los 80-90 km/h se nota que le cuesta más. No es su ambiente natural, y no pretende serlo, de hecho no incorpora control crucero.

Autonomía y consumo real

La batería es de litio de 30,24 kWh, refrigerada por líquido, y la marca declara una autonomía de 330 km bajo el ciclo chino CLTC. En nuestra medición real, con uso mixto, la cifra baja a unos 250 km en ciudad y 200 km en ruta si nos mantenemos circulando a 110 km/h.

Los puertos de carga están escondidos detrás del logo iluminado en la parrilla: uno CCS2 para corriente continua y otro tipo 2 para alterna. Con cargador doméstico como tenemos nosotros de Chargebox, la carga de 20% a 80% ronda las 6 horas. Con un cargador de mayor potencia (22 kW), ese mismo tramo baja a unos 40-45 minutos. También podés cargarlo en cualquier toma de 10A con el cargador que viene incorporado, solo necesitás una buena toma a tierra, y en 15 horas aproximadamente recargás la batería.

La rutina, en el día a día, terminó siendo simple: llegás, lo enchufás en el Chargebox de casa y a la mañana siguiente arrancás con batería completa. Después de unos días ya ni lo pensás, es como cargar el celular.

Acá es donde el Easy 3 se juega su carta más fuerte: el costo de uso. Con nuestra tarifa residencial en Pergamino, una carga completa ronda los $10.500. Hacer 250 km en un naftero segmento A (tipo Kwid, 8 litros cada 100 km) sale cerca de $36.000. Es decir que para el mismo recorrido, la nafta cuesta más de tres veces y media lo que cuesta el eléctrico. No es ideología ni moda. Es matemática.

Comportamiento

En ciudad es donde el Easy 3 realmente convence. Es compacto, cómodo para circular y reacciona rápido: parece un karting muy dinámico. Para estacionar, la cámara 360° funciona bien y ayuda mucho, sobre todo si sos un conductor con poca experiencia. Los espejos son grandes y prácticos, se ve todo sin esfuerzo.

La dirección es liviana, asistida eléctricamente, lo que lo hace todavía más cómodo para giros cerrados y maniobras de estacionamiento. En las calles de Pergamino, angostas y con autos estacionados de los dos lados, se agradece un auto que entra donde otros no entran. Nos pasó varias veces meternos en huecos que con un auto más grande directamente hubiésemos descartado.

La parrilla iluminada con LED es un detalle que suma: tiene un juego de luces que se prenden y apagan y le da un aire simpático al frente del auto. Es un auto sencillo de manejar, automático como todos los eléctricos, y una vez que te acostumbrás al One Pedal, la experiencia de manejo diario es muy cómoda.

Mide 3,72 metros de largo, con una distancia entre ejes de 2,39 m, y tiene un baúl de 250 litros: alcanza para las compras y poco más, pero para el uso que está pensado, cierra bien.

Interior, pantalla y equipamiento

Acá aparecen la mayoría de los peros. La calidad interior podría mejorar: hay abundancia de plásticos duros y algunas terminaciones que no terminan de convencer. El tablero digital es claro y se lee bien, pero con mucho sol genera reflejos molestos. Nos hubiese gustado que sumen aunque sea un tablero chico al frente del volante, en vez de concentrar toda la información en la pantalla central. La plancha superior del tablero también es gris claro y genera reflejos con días soleados. Hubiera sido mejor plásticos oscuros en ese caso.

En ruta, a velocidades permitidas, también se nota que la insonorización no es el fuerte del auto: entra algo de ruido de rodadura y de viento, más de lo que esperarías en un auto premium, pero coherente con el precio y el segmento en el que compite.

El aire acondicionado responde rápido y enfría bien, algo que se agradece en los mediodías de Pergamino en verano. Ahora, como todo electrico en invierno y con la calefacción en dias muy frios la batería se desgasta mas rapido. El equipo de audio es básico, dos parlantes nomás: cumple para escuchar la radio o un playlist manejando en ciudad, pero no esperes mucho más ahí.

Un detalle que nos gustó: la llave tiene forma de gota, distinta a lo que se ve en otros autos del segmento, y el cierre centralizado responde rápido.

Hablando de la pantalla de 10,1 pulgadas: la calidad de imagen es buena, pero el manejo es complejo. No tiene teclas físicas para el volumen, todo es táctil. Y el capítulo más flojo es la conectividad: no tiene Android Auto ni Apple CarPlay. Para proyectar el teléfono hay que usar una app llamada Mobile Link que hace mirroring vía QR, y la experiencia no es buena.

Tampoco tiene puertos USB-C, algo que en 2026 ya pesa. Y nos gustaría que sumen apoyabrazos para conductor y acompañante, algo que hoy no tiene y que se extraña en el uso diario.

Seguridad

En equipamiento de seguridad, el Easy 3 trae lo esperable para su categoría y precio: dos airbags frontales, frenos a disco en las cuatro ruedas con ABS, distribución electrónica de frenado (EBD) y control de estabilidad (ESC), freno de estacionamiento electrónico, asistente de arranque en pendiente, monitoreo de presión de neumáticos, anclajes ISOFIX, cámara 360° y sensores de estacionamiento traseros. No hay lujos, pero está lo necesario.

Precio y cómo queda frente a la competencia

El JMEV Easy 3 vale USD 18.900, con garantía de 5 años o 150.000 km para el auto y 8 años o 150.000 km para la batería. Hoy es, básicamente, el 0km eléctrico más barato de Argentina.

Sus rivales más cercanos son el BYD Dolphin Mini y el Chevrolet Spark EUV, ambos entre 4.000 y 6.000 dólares más caros. Tienen mejor calidad de materiales y son un poco más grandes, así que la comparación no es pareja: cuestan más, y ofrecen más.

Nuestra opinión: si el Easy 3 bajara el precio unos USD 1.500 más, se vendería mucho más. Quedaría más lejos todavía del Dolphin Mini y el Spark EUV, y se metería de lleno en la conversación de “primer eléctrico accesible” para mucha más gente.

Conclusión

El JMEV Easy 3 no es un auto para impresionar en la ruta ni para competir con nada deportivo. Es un segundo auto urbano: para el que se mueve todos los días por la ciudad, tiene dónde cargar en casa y quiere dejar de pagar nafta para trayectos cortos.

Tiene cosas para mejorar, y son concretas: la calidad interior, la pantalla sin Android Auto ni CarPlay, la falta de USB-C, el tablero sin instrumentos al frente. Pero también tiene algo que pocos autos en este precio ofrecen: es divertido de manejar en ciudad, es simple de usar una vez que te acostumbrás, y el ahorro frente a un naftero es real y contundente.

Después de haber probado hace poco la Changan CS55 PHEV, el contraste es directo: son propuestas totalmente distintas, pero las dos comparten algo, la posibilidad de cargar en casa y bajar drásticamente el costo de moverse. La Changan apuesta a la propuesta más completa. El Easy 3 apuesta a ser el más accesible. Cada uno con su público.

No es para todos. Pero para bastante gente, tiene muchísimo sentido.

Como siempre: los números impresionan. Pero la calle define.

Test realizado en julio de 2026, con el JMEV Easy 3 de Autos Digitales en Pergamino.

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