Test Ride: Dualtron Dolphin 36V 7.8Ah

El Dualtron Dolphin llega a Monoblog con una propuesta distinta a la que la marca nos tiene acostumbrados. Sale un poco de lo clásico de Dualtron: es más simple, más compacto y con menos luces “chinescas” que modelos anteriores como el Dualtron Mini y similares. Nos propusimos ver si detrás de ese diseño fachero hay un monopatín que realmente funcione en el uso diario.

Arranquemos el TEST RIDE y exploremos todas las funciones que tiene para ofrecer:


Diseño y primeras impresiones

Nos gusta el diseño de este Dolphin. La combinación blanco y negro con los detalles rojos en la tabla y los reflectores amarillos angulados en las horquillas delanteras y traseras queda muy prolija, y lo hace fácil de identificar en un grupo de monopatines. Es compacto, aunque el manillar no pliega y eso lo hace más grande a la hora de guardarlo.

El encendido por NFC suma un punto bueno de seguridad, aunque como siempre decimos: en Argentina no recomendamos dejarlo estacionado mucho tiempo afuera, tarjeta NFC o no. Además tiene un mecanismo de traba en dos pasos que mejora la seguridad cuando el monopatín está parado y erguido, además de trabar automáticamente al plegarlo.

Las luces son justas, como en cualquier monopatín de entrada de gama, y la luz delantera no es muy potente ni está bien ubicada, queda baja y eso reduce la visibilidad de noche. Donde sí nos sacamos el sombrero es con el alerón trasero con luz y guiños integrados: nos gustó mucho el diseño, y además cumple una función real, porque la tabla es chica y queda justa para un usuario de pie grande, así que ese punto de apoyo extra que da el alerón se agradece, hace sentir la tabla más grande de lo que realmente es, algo que muchos monopatines de esta gama directamente no tienen. Los puños son lindos, con un grip que nos gustó bastante.


Aceleración, motor y frenado

Es un monopatín estable, que anda muy bien hasta su velocidad máxima, y lo que más llama la atención es lo potente que es en la salida. La aceleración inicial es rapido, gracias al motor Dualtron y también al rodado chico de las cubiertas. Ahora, pasando los 22 km/h aproximadamente, le cuesta bastante llegar a su velocidad máxima de 35 km/h.

El acelerador de dedo no nos termina de convencer: en este modelo es con el dedo gordo, y ante pozos o imperfecciones de la calle es fácil acelerar sin querer.

En frenos tenemos tambor en ambas ruedas más regenerativo del motor. Acá hay que dividir el análisis. Obviamente, al tener tambor y sumado a que la cubierta trasera sólida derrapa, las distancias de frenado no son las mejores: nos costó frenar de 30 a 0 km/h en 6 metros.

DATO REAL MEDIDO
Frenando de 30 a 0 km/h, el Dolphin necesitó 6 metros. Para un monopatín de entrada de gama que solo llega a 35 km/h, es una configuración correcta: el tambor da mucho menos mantenimiento a largo plazo y es muy fácil de ajustar frente a un sistema a disco o hidráulico.

También tiene modo parking, similar al de los Ninebot: cuando parás en un semáforo y no acelerás por un rato, se activa y no podés presionar el acelerador por seguridad. Hay que apretar las manetas de freno para desactivarlo y recién ahí salir andando.


Comportamiento y batería

El andar, vamos a decir la verdad, no va a ser lo mejor de este Dolphin porque trae cubierta trasera sólida de 9 pulgadas. Igual mejora un poco respecto a modelos que usan 8 pulgadas, porque adelante usa una cubierta inflable de 9 pulgadas y ancha, que suma algo de confort de marcha. La suspensión delantera es la clásica a resorte, amortigua pero lo justo; obviamente, las configuraciones en C con elastómero o amortiguador hacen mejor trabajo.

El chasis es de aluminio 6061-T6, con dimensiones de 114 x 60 x 118 cm y una capacidad de carga de 100 kg, apta para la mayoría de los usuarios, aunque hay que tener en cuenta que el andar se resiente con la cubierta sólida trasera cuanto más peso lleva. Con unos 21 kg, es fácil de cargar y entra sin drama en el baúl de un auto estandar.

El punto más flojo es la batería: 36V y solo 7.8Ah le juegan en contra en esta configuración, porque al tener un motor potente que entrega toda la potencia desde el arranque, pocas veces logramos pasar los 15 km totales de autonomía andando a velocidad máxima.

DATO REAL MEDIDO
En nuestras pruebas, la autonomía real no superó los 15 km yendo a fondo. Un día de frío llegamos a hacer solamente 12 km. Eso obliga a salir siempre con el monopatín cargado al 100%, porque si no volvés caminando. Es una autonomía para un uso muy particular y de poca distancia, y queda corta para un producto que en Argentina sale más de 1100 dólares.

Para colmo, el cargador que trae Dualtron carga a un ritmo lento de 1.5A, tardando 6 horas completas en cargar esta batería chica. Un cargador de 3A hubiera sido bienvenido. En el lado positivo, nos gustó el puerto de carga: tiene una tapita “push to open” en color rojo, más una tapa de goma por debajo, que mejora bastante la resistencia al agua, una de las formas más comunes en las que el agua termina llegando a la batería.


Manillar, display y luces

El manillar, es ancho, tiene bastante agarre: no se siente tan rígido y estable como en modelos de gama más alta. Los botones son simples y fáciles de manejar con el pulgar mientras andás, y el display muestra con claridad velocidad, batería y modo de manejo, siempre que no haya sol directo encima. Sino se ve realmente poco, sobre todo al mediodia.

En conectividad, el Dolphin viene con app Minimotors, algo que muy pocos monopatines de esta gama ofrecen (fuera de algunos modelos de Segway). La app da varias opciones de personalización: fuerza del frenado eléctrico, modos de aceleración, modos de velocidad, modo seguro, arranque suave, entre otros. Suma también conectividad Bluetooth y una bocina mecánica, que en esta gama de precio está bien que sea así.

El Dolphin además cumple varias decisiones de diseño pensadas para reducir mantenimiento: frenos a tambor, cubierta trasera sólida, cubierta delantera neumática tubeless y pocas partes móviles, con casi todo integrado al chasis, como las luces. Eso sí, notamos algunos tornillos con signos de óxido en el motor trasero, incluso en nuestra unidad de test nueva.


Conclusión

El Dualtron Dolphin ofrece un toque distinto dentro de la marca, funciones pensadas para no dar dolores de cabeza en el mantenimiento y una aceleración de arranque bien viva, todo a un precio accesible dentro de la gama Dualtron.

Pero tiene puntos que hay que tener bien en cuenta antes de comprarlo. La autonomía real se queda corta a máxima velocidad, entre 12 y 15 km según el clima, lo que obliga a salir siempre cargado al 100%. El manillar podría ser más rígido, y el acelerador de dedo gordo no es el más preciso en calles con pozos o mal estado. Sumale un cargador lento y un display que cuesta leer al sol.

Aun así, es una buena alternativa para el que busca un monopatín fachero para moverse distancias cortas, y valora tener menos mantenimiento a largo plazo por encima de la autonomía y las prestaciones. No es para todos los usos, pero cumple bien el suyo.

Como siempre: los números impresionan. Pero la calle define.

Test realizado en Agosto de 2026.

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